Pato-Leo
Sólo pesaba 14 kilos cuando Gustavo lo recogió a principios de marzo de 2010. Pensaban que tenía sarna, por el mal estado de su piel, sin embargo, un análisis demostró que todo era fruto del abandono y el maltrato. En dos semanas, tras ser desparasitado y bien alimentado, Pato, que así lo llamó Gustavo, engordó 4 kilos, y su piel, como podéis ver en las fotos, empezó a mejorar rápidamente. Para curar la malformación de las patas, principio de raquitismo, siguió un tratamiento con calcio.
Pato a los pocos días de recogerlo
Pato enseguida engordó y mejoró a buen paso tanto el aspecto físico como el emocional, demostrando un carácter tranquilo, obediente y juguetón.
Pato tuvo suerte y dejó de ser un Pato sin plumas para convertirse en Leo. A finales de mayo de 2010 Leo fue a vivir con su nueva familia a Galicia…. ¡¡¡Felicidades chiquitín!!!!
Leo vigilando el jardín de su nuevo hogar
Fuente de la noticia: Asociación Salvando Galgos.