Me hubiera gustado
Me hubiera gustado que esta tarde siguieras viva.
Me hubiera gustado mecerte en la palma de mi mano después de ponerte el suero.
Me hubiera gustado acariciarte con la yema de un dedo para que te creyeras a salvo con tu madre.
Me hubiera gustado verme reflejada en tus redondos ojos de recién llegada a la vida.
Me hubiera gustado que me dieras más tiempo. Para curarte y para quererte. Para que tuvieras un nombre.
Esto es sólo una pequeña parte de lo que sintió nuestra compañera y amiga Teresa cuando la chiquitita que apareció en una caja se durmió en la incubadora de la clínica veterinaria y no despertó. En el abrazo y en las lágrimas contenidas de Teresa había un dolor desgarrador y sin tregua por la gatita. Y por tantos otros por los que nada podemos hacer. Y por tantos otros que ni siquiera tienen nombre.
Fuente de la noticia aqui