Murka: de las palizas recibidas mientras estaba con sus cachorros ha perdido una pata
Me escriben desde Ladridos vagabundos para darme buenas y malas noticias.
Primero la buenas: Calcetines, un gato salvado del motor de un coche, positivo a leucemia e inmunodeficiencia, ha encontrado un hogar merced a este blog.
Las malas es que tienen de nuevo entre manos un caso complicado el de la gata Murka a la que pegaron tales palizas mientras estaba con sus cachorros que le rompieron el femur y le salía por las costillas. La han operado para colocarle el hueso, pero finalmente tuvo un coágulo de sangre que le impedía la circulación y le han tenido que cortar la patita.
Aún así sus ganas de vivir son enormes es una gata hermosa y buena, merecedora de un hogar.
Creen que es fácil vivir en la calle. “Los gatos se apañan solos” – dicen algunos. “Los gatos son muy listos” – dicen otros. No consiguen entender que la vida en la calle nunca es fácil y lo es todavía menos cuando a tu cargo están tres pequeños, escuálidos gatitos que necesitan comer y coger fuerzas…
Lo difícil que se hace alimentar a los pequeños y alimentarte a ti misma sin ponerlos en peligro, teniendo que dejarlos solos mientras buscas un poco de pienso y agua y comiéndolo a toda prisa para volver con ellos cuanto antes…
Me maltrataron, un vecino me pegó cientos de patadas mientras estaba preñada, mientras cuidaba a mis pequeños, hasta mientras los amamantaba.
Cada vez que pedía algo de comer, recibía una patada. Me rompieron la pata, me dislocaron la cadera… La pata se me soldó mal me dolía muchísimo al andar.
Alguien me ha hecho un huequito resguardado en un rincón de la calle con unos palets, cartones y mantas, me echó comida y agua limpia. En dos días el vecino me descubrió y me lo quitó todo y nos tiró de allí, a mí y a mis pequeños sin piedad ninguna, de malas formas… Busqué sitios cercanos, estaba desesperada, no podía dejar a mis cachorros cerca de esta persona pero me tuve que quedar allí, recibiendo cada vez más maltrato.
Los que me defendieron fueron denunciados, insultados… Un día por fin vinieron unas chicas de la protectora, me dieron un nombre, me llevaron al veterinario, me atendieron, me dieron un hogar, la tranquilidad y la seguridad, aunque temporal.
Los veterinarios me operaron y al final me tuvieron que quitar una pata.
Uno de mis cachorros murió, otros dos fueron adoptados. Pero por mi nadie pregunta y necesito recuperarme después de la operación: de mis heridas, emocionalmente… Necesito recobrar la tranquilidad y buscar un hogar permanente.
Por favor, ¿alguien me quiere ayudar? ¿Alguien me quiere dar un hogar? ¿Alguien me quiere…?
Contacto: xmashafile@hotmail.com
Fuente de la noticia: En busca de una segunda oportunidad.