Thelma y Louise, dos labradoras que se han salvado de ser máquinas de criar
Thelma y Louise son dos labradoras jovencitas (apenas un año) que se han salvado por los pelos de convertirse en una máquinas de fabricar cachorros, como tantas desgraciadas perras de pura raza.
Ahora esperan una segunda oportunidad en una residencia. Seguro que la encuentran, son preciosas, sociables, cariñosas e inteligentes.
E incluso han propiciado un pequeño relato de una de sus rescatadoras:
Fue cuando arrancó la furgoneta y desde la ventana trasera vieron hacerse más y más pequeños los edificios de “la fábrica”, cuando se dieron cuenta de que algo maravilloso se estaba haciendo realidad: estaban escapando de aquella pesadilla…
Se sentían libres, como nunca se habían sentido en su vida. La felicidad se mezclaba a partes iguales con el nerviosismo y la incertidumbre, aunque el miedo había desaparecido, de repente, mientras miraban a ambos lados de la carretera, asombradas de la cantidad de olores y colores nuevos que se extendían por los campos, preparados para florecer por fin, tras un largo y duro invierno. Como una perfecta metáfora de sus vidas.
Se miraron en silencio, compartiendo con una mirada lo que suponía ese viaje. Desde fuera, “la fábrica” parecía una inofensiva granja agrícola, pero ellas sabían…tras esas paredes, sufrimiento, miseria, explotación, desprecio, chillidos, golpes, lamentos nunca escuchados…silencios resignados. Sus almas, invisibles dentro de aquel engranaje semi industrial, estaban tan atrapadas en la machacante rutina de su vida carcelaria, que no habían notado que algo pasaba estos últimos días. Había movimientos nuevos, un trasiego de humanos, cosas y animales…sin saberlo, asistían al desmantelamiento de una “fábrica de esa lindas mascotas del Papel Higiénico”, y ellas dos formaban parte del stock en liquidación, por cierre…por crisis. Si no se compra no se vende, y si no se vende….no se fabrica más. Así de simple.
Durante mucho tiempo allí dentro, todos ellos se habían limitado a subsistir, a dejarse llevar por la inercia de las rutinas establecidas, comer, criar, dormir, no oír, montar, comer, amamantar, dormir, no aullar (para qué), controlar el pánico, ser montada, comer, intentar dormir, morir… el tiempo había ido actuando lentamente y Telma y Louise ya casi habían dejado de ser unas cachorrillas, aunque nunca hubieran disfrutado de esa infancia..
Pero ya pasó….la furgoneta sigue su ruta, sin parar, y ya no hay vuelta atrás…
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