Un ratito para Tristán
Adoptado Tristán… qué precioso nombre. Tristán, cuánto miedo en un cuerpo tan chiquito. Tristán no sabe de paseos al sol, de carreras persiguiendo pelotas, de sofás a la hora de la siesta, de visitas al veterinario o de derroches de caricias. Tristán sabe de cadenas, golpes, tinieblas, hambre y soledad. [...]Fuente de la noticia: SOFIA El Refugio-Escuela.
Tags: Adoptados, elrefugioescuela.com