Es un milagro que Noray esté viva, queda otro milagro por lograr: un hogar para ella
Noray fue recogida poco antes de Navidad.
Estaba en mitad de la calle, a la vista de la gente, enferma y emitiendo maulliditos de socorro. Pero nadie la ayudó. La gente se quejaba porque estaba cerca de un bar y tenía mal aspecto, pero nadie la ayudó. Solo una chica le dio de comer y pidió ayuda a Madrid Felina que la sacó de la calle.
Las siguientes tres semanas las pasó entre la vida y la muerte, superando incluso la panleucopenia maldita que tantos gatos se lleva.
Estaba en los huesos pero en menos de un mes se ha recuperado perfectamente y ahora ya pesa 1,500 kg.
Pensábamos que tenía casi cuatro meses pero el otro día se le cayó una muela, así que la pequeña Noray tiene casi cinco meses y tamaño de gatita Bonsai.
Es un poco tímida pero muy cariñosa en cuanto se siente segura. Es muy buena e inspira mucha ternura. A veces, parece que que sonrie cuando te mira.
Busca una familia que le haga olvidar todo lo vivido y que le devuelva la confianza. Alguien que la quiera para siempre.
Noray es negativa a inmuno y leucemia, está vacunada y tiene microchip. Se entrega con contrato de adopción a través de Madrid Felina.
Contacto: adopciones@madridfelina.com Teresa 628111239 y Rocio 626999626

Fuente de la noticia: En busca de una segunda oportunidad.